Este ensayo se fue tejiendo desde comienzos de 2025, en el contexto de
Ikita.go, mi proyecto de enseñanza del go. Y se sigue tejiendo y
retejiendo con tu lectura, reacciones, comentarios. Proviene de
difracciones, superposiciones de ondas: partidas de go, contenidos de go,
experiencias, lecturas, diálogos. Y se difracta con cada lectura,
meditación, referencia.
Me inspiró a escribir este ensayo imaginar, y que imaginemos con otros,
maneras alternativas de entender y preguntarnos de qué se trata el go, o
los variados go, en la región de Bogotá en la actualidad.
Y continuar desarrollando un discernimiento de lo que implica las
posibilidades investigativas derivadas de los giros epistemológicos
asociados al pensamiento de Deleuze, Derrida y más recientemente
Karen Barad. La concepción de este ensayo se inspira principalmente en
lecturas de Barad.
Mis lecturas de Barad no son diáfanas y si he sentido una inspiración en
sus expresiones, eso habla más del curso de mi pensamiento
onto|etico|epistemológico que de su texto Meeting the Universe Halfway,
publicado en 2007 y que vengo revisando quizás desde 2014.
Recientemente se ha publicado una traducción al español de este libro,
por editorial Cactus. Encontrarse con el universo a medio camino. La física
cuántica y los enredamientos de materia y significado.
Si a continuación te comento qué es la difracción o el ethos de la
difracción no has de leerlo como un marco teórico y quizás el ensayo ni
refleje eso, sino más difracte o se difracte a través de esas lecturas e ideas
que me he hecho. El marco teórico coloniza lo investigado y al
investigador a sus términos, definiciones, premisas, a su agenda. Así no
es este ensayo. Son sugestiones, tramas. En este ensayo actúa una forma
más bien confusa y difractada de entender el ethos de la difracción. Y
que no es la misma antes que durante la escritura del ensayo, y fue con
esa idea, como ya mencioné, de seguir repensando esas sugestiones
baradianas.
He venido leyendo a Barad y sobre Barad hace años, sin saber que iba a
escribir este ensayo. Rastreo que, aunque la comenzara a revisar desde
2014, estas lecturas a las que me refiero provienen más desde finales de
2022. A comienzos de 2025 ya comenzó a surgir la idea de escribir un
ensayo sobre el go, siguiendo estas sugestiones e inspiraciones relativas
a Barad.
Realicé desde mayo una serie de diálogos con personas amigas del go en
Bogotá. Estos diálogos se realizaron de forma espontánea, con una
orientación investigativa que buscaba, entre otros sentidos, partir de lo
espontáneo y sintonizarse a lo inusual y a lo no-dicho.
Por lo cual no se trató de entrevistas, ni se prepararon preguntas antes
de los diálogos. Solo la temática expresiones del go en Bogotá, que además
era susceptible de interrogarse en sus términos o en sus posibles
sentidos.
La selección de los participantes no se dió por un criterio convencional
de mérito, ejemplaridad, trayectoria, perfil, acorde con los paradigmas
hegemónicos de investigación. La invitación se dió más bien por un
criterio de cercanía conmigo y confianza para hablar y también
confianza en un interés mutuo o compartido por la intención o idea de
este ensayo investigativo.
No digo más datos de los participantes porque eso ya determina una idea
de “lugar de enunciación” sobre el cual evaluar o juzgar la legitimidad o
verdad de un testimonio o de unas expresiones
Barad trata la difracción, en un primera instancia o velo de su Meeting,
como una metodología de investigación para pensar la ciencia. Esto
deriva en una comprensión de que la epistemología implica siempre una
ontología. Es decir, nuestras premisas e interrogantes sobre el conocer
también implican una forma de pensar acerca de lo real. Y más aún
implican un ethos. El ethos de la difracción al ser consciente y afirmativo
de ese enmarañamiento se reconoce como un ético-onto-epistemología.
Siguiendo la trama de Meeting, la característica de la ciencia corriente es
el representacionalismo o la metáfora reflexiva del espejo. El objeto o los
fenómenos son representados, reflejados por los términos y las variables
y estos a su vez reflejados por la teoría, por el conocimiento que tenemos
de ellos. Aún los estudios críticos son cuestionados por Barad como
expresiones del paradigma de la reflexividad. La crítica perpetúa la
concepción dual de lo interior y exterior y una práctica discursiva de la
caricaturización del otro, del distinto, asumiéndose en un lugar de
superioridad epistemológica o moral.
La difracción se relaciona distinto con la diferencia o con las diferencias
en plural. Si la reflexividad ve los fenómenos o los objetos como
entidades separadas, la difracción parte de una ontología de lo
enmarañado. Cuando los programas de la representación siguen
afirmando el dualismo naturaleza-cultura, la difracción habla de la
cultura|naturaleza como un solo movimiento, o habla de ontología
material|discursiva. Un ejemplo de esto es su recurrente uso de la
polisemia del término matter en inglés, materia y a la vez lo que importa,
la cuestión, el asunto, el significado.
Un tema que a mi me ha afectado en mi biografía afectiva es la
autenticidad, ser sincero y congruente, y valorar a las personas genuinas.
Barad ve en ello la expresión de la ontología de la reflexividad, de lo libre
de distorsión, de lo original y su diferencia con lo copiado, lo alterado, lo
inauténtico. La difracción se trata más bien de cómo unas diferencias
importan y otras no, de qué modo llegan a importar y para quiénes y
cómo esto se conforma con los espacios y los tiempos, de tal forma que
ella habla de un spacetimemattering. Esto implica que el espacio y el
tiempo no son dados sino que se conforman en cada
materialización|significación.
Al escuchar las grabaciones, piensa que la epistemología de la
separación, a la que estamos habituados, nos hace pensar en que
escuchamos desde un afuera. Y para la ciencia positivista, que es posible
y el deber ser, escuchar, leer, observar, analizar, experimentar desde un
lugar exterior, privilegiado e inafectante e inafectado. Así mismo la
postura crítica y los estudios críticos se asumen no solo desde un lugar
externo sino superior moral, histórico, epistemológico y desde lugar de
contienda, no se lee al otro desde una diferencia posible, sino una
diferencia contraria, oponente.
La difracción se plantea leer a través de los patrones de diferencia,
surfear les crestas de las olas que se superponen, sabernos involucrados,
enmarañados a aquello de lo que pensamos|investigamos. En esa ética
del enmarañamiento y de pensarnos más en intra-acciones que en
inter-acciones, Barad llama mucho la atención a los detalles, a la
importancia de las aparentemente diferencias menores, las fronteras
borrosas.
En sintonía con lo anterior, que creo Barad está afirmando, este ensayo
no buscaba demostrar algo, develar una verdad, o interpretar los
significados o sentidos ocultos.
Escribí, en lo que a mi entender y posibilidad, se difracta en mis ondas
del go, al haber re-escuchado las grabaciones, que ya son una
materialidad a-subjetiva. No trato testimonialmente las grabaciones. Mi
escritura deriva más hacia movimientos del lenguaje, vivencias, sentires,
reflexiones, silencios.
Escucha las grabaciones y lee este ensayo sin una agenda de la verdad o
de la interpretación, sin agenda historiográfica o esperando una muestra
significativa de testimonios y de lo que es o debería ser las expresiones
del go. Más bien reconoce cómo te afectan estás escuchas en las que nos
vemos envueltos al darle play a estas grabaciones. Más aún si eres una
persona que juega activamente al go.
Este ensayo investigativo no busca develar verdades, conclusiones,
tendencias, correlaciones, promedios, qué dice la mayoría, etc, como
sucede habitualmente, convencionalmente, hegemónicamente en las
investigaciones. Tentativamente, podría decir que busca pensar al
margen o marginalmente. Y así no determinar o colonizar una narrativa
o discurso general acerca del tema o una manera de interpretar o
analizar las grabaciones.
Y se trata de una escritura donde quien escribe está implicado en el
movimiento acerca del cual escribe. Así que no hay una pretensión de
objetividad. Más bien de intra-acción en los términos de Barad. Integro
las expresiones del go en Bogotá y este ensayo también es una expresión
del go en Bogotá. No soy ajeno a esta realidad, estoy enmarañado con
ella, a las expresiones del go en Bogotá y a mis enmarañamientos en el
tiempo con los participantes. En diversos tiempos|espacios.
Meditando y leyendo más acerca de la difracción según Barad,
escribiendo el ensayo, me encontré con un texto que me dió como otro
espectro de lo que significa la difracción para Barad. El texto de 2014 de
Kathrin Thiele, Ethos of Diffraction.
Ya habían ocurrido los diálogos con los participantes, y aún antes que
eso y durante todo estamos todos enmarañados al movimiento que son
las expresiones del go en Bogotá, la experiencia de la cual se va a hablar
ya viene siendo, y entonces se plantean los diálogos para el ensayo, los
diálogos se realizaron y al observar, escuchar, tocar esa materialidad (las
grabaciones de los diálogos) es que viene el pensar y es ahí donde surgió
o se aclaró los conceptos o teorías con las cuales pensar, no antes. Y
estos conceptos debieran ser familiares al investigador, con los cuáles
debería haber ya vivido (Adams St Pierre, 2021,Post Qualitative Inquiry, the
Refusal of Method, and the Risk of the New ) y posibilitarle pensar
diferentemente, alternativamente, la cuestión o el tema que está
investigando. Esto me sucede con la difracción de Barad, de la cual ya
llevo años leyendo, revisando, no se si entendiendo, pero a la que sigo
volviendo y preguntando y leyendo a quienes la leen. Y fue ya
escuchando y re-escuchando las grabaciones de los diálogos que
(re)-apareció el texto de Thiele y como que fue leerlo como un nuevo
texto y noté algo nuevo que ya estaba desde siempre ahí, en el sentido de
que la difracción no era solo una alternativa de leer intertextualmente,
no es una ética del leer, sino que es un ética ontológica, una
etico-cosmología.
Me inspira y orienta de forma relativa o indirecta la corriente de
investigación post-cualitativa pero creo que esta alternativa de ensayo
investigativo es distinta. Y no me agrada el término post.cualitativa
porque queda condicionado a ser un más allá de la investigación
cualitativa o una alternativa a las metodologías de la investigación
cualitativa y que fue el motivo por el cual Elizabeth Adams St Pierre
nombró así estas estrategias de investigación emergentes en ese
momento de 2011. (Post Qualitative Research: The Critique and the Coming
After. Publicado en 2011 en The SAGE Handbook of Qualitative Research
(4th Edition),
Pienso que no es necesario (ni deseable) condicionarse a ese dualismo
metodológico de lo cuantitativo y lo cualitativo, ni a las críticas respecto
a la investigación cualitativa a finales de los 90s y comienzos de los 2000.
La misma Adams St Pierre en una entrevista reciente (Yedaide, Proasi,
2026, La indagación postcualitativa en primera persona: Una conversación con
Elizabeth Adams St. Pierre) , aunque sigue recurriendo a esta expresión
post.cualitativo, hace cada vez mayor acento en las no-metodologías, en
la libertad del investigador, en el hecho de que es una investigación
pensando. Y St Pierre afirma que lo postqualy debe siempre renovarse y
recrearse. Subraya que esta corriente está inspirada en el
postestructuralismo y requiere del estudio dedicado de estas expresiones
del pensamiento. Lo cual a mi también me sigue seduciendo, por
ejemplo los escritos de Deleuze y Derrida. Así que por todo esto sigue
habiendo una afinidad a la post qualy pero no puedo decir que este
ensayo concuerde con lo que pueda ser en la actualidad lo post-qualy.
Varias investigaciones de la corriente post qualy son afines también a la
onto-ético-epistemología de Barad, que ella también llama realismo
agencial.
La última grabación de los diálogos se realizó el 22 de mayo de 2026. No
las hice públicas para prevenir interferencias de expresiones ajenas sobre
las grabaciones, mientras escribía el ensayo. A partir de esa fecha
comencé a pensar|escribir el ensayo.
Las grabaciones se encuentran en la plataforma Ivoox. Podcast
Expresiones del go en Bogotá.
Durante el ensayo no hay citas pero si boyas o índices. Por ejemplo (Taty
2, m11) es la segunda grabación del diálogo con Taty en el minuto 11. Por
ejemplo (Gabriel, 1’13) es la grabación del diálogo con Gabriel en la hora
1 minuto 13. Las boyas remiten al lector a explorar de dónde pudo
provenir la ola o la onda del escrito o para donde podría ir.
*
El temblar fue un expresión que rondó algunas de mis escuchas y pensé
que sería idóneo releer el texto de Jacques Derrida, de 2004, Cómo no
temblar.
La risa es un temblor.
Temblamos luego de bostezar con sueño o al bostezar luego de
despertarnos.
Temblamos a veces al poner la piedra en el tablero.
La piedra puede quedar temblando luego de ser colocada.
Al bailar temblamos, o de eso se trata bailar, bailar temblando, bailar sin
temblar sería no bailar.
Temblaba en mis episodios de ansiedad.
Uno tiembla cuando tiene guayabos.
Transcribir partidas, ante los estremecimientos de los episodios de
ansiedad que me rondaron y afectaron, durante algunas semanas, a
inicios del 2022. Temblores del cuerpo y del ánimo.
Transcribirlas en silencio, sin estudiarlas. Solo transcribirlas en silencio
y en calma. En el silencio del sonido de las piedras al tomar la piedra del
goke. En el silencio de colocar una piedra sobre el tablero. En el silencio
de levantar unas piedras capturadas y colocarlas sobre la tapa de un goke
de madera. Eso acallaba los temblores y las ansiedades.
Era como entrar en otro temblor más amable y confiable.
Uno tirita, tiembla, con el frío.
Con la lluvia. Con el agua fría.
Al levantar un objeto pesado nuestras manos, nuestros brazos, nuestra
espalda puede quedar temblando.
Ante el peligro, es natural temblar.
El sistema nervioso más primitivo se denomina autónomo. Es una
dimensión en nosotros más antigua y basal que los instintos y las
emociones. Se asocia a flujos de adrenalina y noradrenalina que afectan
múltiples funciones, cardiovasculares, respiratorias, musculares,
digestivas. Es un sistema involuntario y transversal que, para las
personas comunes y corrientes, está fuera de nuestro control.
El temblar está asociado a la adrenalina y a la noradrenalina.
El sistema autónomo, en su polaridad simpática, regula de manera
involuntaria e inconsciente, el aumento del flujo sanguíneo al corazón,
de la frecuencia cardiaca, aumenta la capacidad respiratoria, aumenta la
liberación de glucosa con lo cual hay aumento de la energía. Optimiza la
contracción de los músculos lisos, que son los implicados en los tractos
gastrointestinales, el sistema cardiovascular, las vías respiratorias, el
aumento del tamaño de la pupila. La piel se eriza.
La activación del sistema autónomo simpático es el sustento de los
comportamientos primitivos como el acecho, el sentirse observado
(escopaestesia), la paranoia, la huida, pero también de la parálisis, de la
lucha y la excitación sexual.
La adrenalina se libera de las glándulas suprarrenales. La noradrenalina
en los ganglios paravertebrales y en el locus ceruleus en el tallo cerebral,
su fuente principal a nivel neurológico, con efectos determinantes en
nuestro mood y en los estados de ansiedad.
Este sitio azul (locus ceruleus) también interviene en los síndromes de
abstinencia y en las respuestas de craving o de ansia de las sustancias
psicoactivas o cuando deseamos a alguien sexualmente. Por ejemplo,
cuando después de una derrota en una partida angustiosa, una persona
habituada al tabaco, a la marihuana o al alcohol, ansía un trago o un plon
para calmarse, allí intervinó el locus ceruleus. En un síndrome de
abstinencia, la actividad regulante|alterante del locus ceruleus puede
conducir a fiebres, dolores de cabeza, escalofríos. Temblores. Al
momento que vuelve a notar la presencia de la sustancia y sus efectos
neuroquímicos y psicoactivos, el locus ceruleus también interviene en la
regulación.
A mayor adrenalina aumenta la frecuencia cardíaca, se contraen los
vasos sanguíneos, se dilatan las vías respiratorias.
A mayor noradrenalina aumentan las contracciones del corazón. Llega
más oxígeno del cerebro.
La noradrenalina afecta la amígdala localizada al interior del lóbulo
temporal en el cerebro y que influye en la atención y en las emociones
de miedo y rabia. Al estar presente en el lóbulo temporal, la actividad de
la amígdala, interviene directamente en el procesamiento de la memoria.
Y en su polaridad parasimpática, el sistema autónomo se asocia por
ejemplo a la respuesta de llanto. En el momento previo a chillar hay un
aumento del cortisol y de la respuesta de estrés, pero cuando ya lloramos
se activa las endorfinas (que regulan el dolor), la oxitocina que es una
hormona asociada a la alegría y al enamoramiento. (Bylsma LM,
Gračanin A, Vingerhoets AJJM., 2018. The neurobiology of human crying).
Las funciones del dormir, de calma y relajación, de asimilación de los
alimentos, de regulación de la actividad cerebral durante el sueño,
reparación de tejidos, están asociadas al polo parasimpático.
Si quisieras mayor información acerca el sistema nervioso autónomo,
puedes consultar:
Laurie Kelly McCorry, 2007. Physiology of the Autonomic Nervous System.
Y, Alexandru C Barboi & Vaughan G Macefield, 2025. The autonomic
nervous system: Time for a conceptual reframing?.
También recomiendo la lectura del texto de Brian Massumi, 1995, The
autonomy of affect.
El corazón, aunque tiene un pulso, un tempo, un ritmo, tiembla, tirita,
todo el tiempo.
La canción de salsa, Caricias prohibidas, de Viti Ruiz dice: “Tiemblo cada
vez que te miro a los ojos tu sabes que tiemblo, cada vez que tu cuerpo se
acerca a mi cuerpo yo tiemblo”.
“Tu haces que de noche yo pierda la calma y hasta la vergüenza”
“Y cuando me haces caricias, caricias prohibidas
capaces de mover montes y colinas
que encienden tu cuerpo y casi sin ganas
transportan tu alma a un mundo de cuentos
caricias que te hacen olvidar el tiempo
y volar y volar cual si fuera hoja al viento
y estalla el volcán que yo llevo por dentro
y sobre tu pecho descanso en silencio”
Temblando de David Summers.
“Estoy temblando
y llorando
me había jurado
que nunca iba llorar
escuchando cada palabra
que no quiero escuchar.
desgarrandome, suplicandote,
intentando hacerte recordar.
pero tú, solo dices
voy a colgar”
Carne trémula de Pedro Almodovar.
Uno tiembla al hablar del go. Especialmente cuando a uno le apasiona el
go.
Hay momentos críticos de las partidas en que uno tiembla y no lo puede
controlar (George m16). Uno puede escuchar su corazón latir.
Nos hace temblar la frustración, la incertidumbre. Estar contra el
tiempo. Perder por tiempo. El miedo al error.
Un observador que interviene en la partida con sus miradas y sus
suspiros o directamente hablando de la partida, nos puede hacer temblar.
Hay un temblor al jugar con alguien que suponemos deberíamos ganarle,
pero notamos que nos va ganando o que es más fuerte de lo que
creíamos. Jugar por primera vez con alguien. Jugar con alguien
desconocido.
Temblamos cuando cometemos un error pero también podemos temblar
cuando el otro comete un error. Tiemblo a veces, cuando debo jugar y eso
hará evidente para el otro que cometió un gran error. Estar a punto de
ganar también hace, a veces, temblar.
Las partidas mismas tienen un temblor. Usamos el término ritmo para
decir que una partida agradable tuvo un buen ritmo o que una partida fue
acelerada o demorada. Pero un ritmo es una cadencia repetitiva,
recurrente, un pulso, es más constante, regular, un loop. Las rimas tienen
la raíz común con los ritmos.
Las partidas de go tiemblan. El temblor es quebrado, incierto. Y es
involuntario, incontrolado. Está asociado al misterio, al suspenso.
*
(Alejo, m30, Felipe, Taty) ¿Cómo influye en nuestro go, en una partida, la
enfermedad de un ser querido o una persona amada?. La muerte del
padre o de la madre. Saber que un amigo padece una adicción. Saber que
un amigo está sufriendo en una relación tóxica. Tener pendiente el pago
del arriendo. Tener un hijo. Maternar. La crianza. Tener pendiente la
matrícula del colegio. Que tenemos que mandar a operar a nuestro perro.
Que estamos criando pollos en el apartamento. Que no me dejaron
dormir los vecinos anoche poniendo música. Que haya cortes de luz o de
agua en nuestro barrio. Todo esto para los jugadores activos.
*
Las piedras tienen una expresión. su color, su temperatura, su sonido, su
forma entre los dedos.
Las piedras se expresan en el tablero.
Una piedra se vuelve ataque, una piedra se vuelve bloqueo, una piedra se
vuelve influencia.
Las piedras participan del diálogo (Alejo m6), de los diálogos.
No son solo un medio para la expresión de los jugadores. Ellas se
expresan. Y afectan a los jugadores.
Las piedras contrastan con el tablero.
El tablero recibe las piedras. El tablero también se expresa. Su color, sus
vetas, su grosor. El grosor de sus líneas, de sus hoshis.
Y los gokes también expresan. Su forma. Su material. Su peso. Su olor.
Las huellas que se van inscribiendo en ellos. Su sonoridad.
Habría otros estudios de las expresiones del go en Bogotá, leyendo sus
inscripciones, su escritura, sus huellas, sus rastros, en los tableros, las
piedras, los gokes, las mesas, los lugares.
El tablero fundacional de Shibumi. El tablero que me regaló mi hermano
hecho por él. El tablero traído de Seúl por Sampi.
Así mismo los lugares en los que jugamos, el lugar donde aprendimos a
jugar, dónde jugamos en nuestras casas, el celular y la compu como
lugares de juego, los lugares de reunión. Arqueologías de esos lugares.
Año 2008, la avenida 127 afuera de la entrada principal de Bulevar, a las
2am o 3am luego de jugar en Canterbury, las tractomulas pasando, la
señora de los tintos, el frío escalofriante, que hacía temblar. Seguir
hablando de go o iniciar una partida allí.
Los secretos del go, las historias que no se cuentan, porque se han
olvidado o conscientemente se siente que no se pueden contar en
determinados contextos o momentos. Lo legítimo y lo ilegítimo. Lo
legítimo de un lugar y de un grupo y que para otros lugares no lo es.
Entender eso, admirarlo. Y a la vez honrar los códigos.
*
Otro texto que me rondó fue La verdad y las formas jurídicas de Foucault,
de 1973, la primera conferencia. Las relaciones de poder en el go, dentro
del juego y en las relaciones entre las personas de la comunidad (Taty
m13, Sampi). Todo conocimiento implica un interés, una conveniencia
política para unas personas, es decir, unas personas que ejercen un
poder. El poder es un esquema para Foucault. El poder, a su modo de ver,
implica unos saberes, dentro de los cuales algunos se nombran de
manera estratégica como ciencia o conocimiento. El poder también
implica una normatividad, leyes, creación de normas, protocolos. El
poder también configura y organiza subjetividades, maneras de ser. La
subjetividad llega a lo más íntimo, porque la subjetividad también dicta
nuestros diálogos con nosotros mismos en nuestra soledad y en nuestro
silencio. Inclusive en nuestro inconsciente. La subjetividad también se
relaciona a cómo usamos nuestros cuerpos. Y todo poder implica
movimientos de contrapoder.
Entonces por ejemplo en el go, hay unas conveniencias en el ser jugador
activo del go. Advierto que no para todos, pero para algunos el go
sustenta una subjetividad, una identidad con lo singular, lo especial, lo
único y lo misterioso. Me siento especial con el go porque me da esa
clase de identidad, de alguien que sabe algo complejo o misterioso. Eso
en el diálogo interno, en mi narrativa de mi mismo.
Y el go también se asocia en ciertos contextos a un estatus, ser alguien
que ante otros sabe eso desconocido y complejo. Y también puede darme
un atributo interesante para socializar o seducir. Puede dar también el
go, en algunas personas, una legitimidad para hablar de China o para
legitimar una propuesta de pensamiento estratégico en organizaciones.
Puede darme el crédito para ser la persona idónea para viajar a Seúl o a
Shanghai.
Al interior de la asociación, también surgen esas distinciones bajo los
criterios del conocimiento o de la fuerza, de los que saben, de los que
más o menos saben y de los que están aprendiendo. Y esas distinciones
pueden tener implicaciones administrativas dentro de la acg. O de
apoyos económicos. O de legitimar o avalar representaciones en el
exterior. Que si bien las entendemos bajo una racionalidad, digamos por
ejemplo un sistema de puntos, desde la perspectiva discursiva ya están
distribuidas esas diferencias.
En una época pasada Bulevar se constituyó como epicentro del go y de
las primeras formas y actuaciones de la asociación. Desde un inicio
existirían varios focos, pero Bulevar era un punto de encuentro estable, al
que sin existir anuncio, uno podía ir y estar casi seguro que habría
personas jugando. Al surgir el Salto del Mico en la Casa de la Historia,
surgió un nuevo punto de encuentro y en el que además se hizo una sede
de materiales, tableros, libros. Pero Bulevar continuaba reconociéndose
como un lugar de referencia. Ya no un epicentro. Creo que en esta época
también se dió una transición de las personas directivas, que además fue
generacional. Transición que ya se comenzó a dar desde 2005 con una
junta en la que no participaba ninguno de los creadores de la asociación
ni de los primeros jugadores dan. Pero creo que más concretamente con
el Salto del Mico y con la realización del torneo iberoamericano de 2012.
Considero que ese conjunto de personas directivas sigue siendo el
mismo hasta hoy en la acg, inclusive si ellas no detentan roles oficiales
como presidente, secretario, tesorero, organizador de torneos, director
de la academia. Y son algunos de los jugadores dan fuertes. Y la acg
como abstracción, como entiendad, es en la actualidad el epicentro del
go. Y tiene una sede en Piano 94. En la que no siempre se puede ir a
jugar, pero es donde se realizan los torneos, la asamblea y donde se
conservan los materiales. La acg también tiene el poder de ser la entidad
que representa al go en Colombia ante las entidades internacionales del
go. El poder está centralizado en la acg, tanto a comienzos de los años
2000, como en el 2016, como en la actualidad, en los que más juegan
(Taty, m11).
Otra relación del go con el poder, sería su asociación con los temas de la
guerra. Dentro de las expresiones del go en Bogotá parece ser un tema
recurrente en algunos integrantes de grupos de go de las universidades
públicas, Pedagógica y Nacional. Y aparece esta afirmación que es
también presente en diversos contextos sociales, desde hace décadas,
según la cual el tema de la guerra nos ha atravesado mucho como país
(Taty, m13).
Y también la afirmación de que en las universidades públicas se expresa
más lo político, se discute más que en las privadas, y eso le da sentido a
que en un contexto de go, dentro de ambas universidades públicas
(Pedagógica y Nacional) se reflexione sobre lo político a través del go. Sin
embargo también ha sucedido que en otro de los grupos de la Nacional,
Haengma, en ninguna de sus tres temporadas, se ha expresado esto de
relacionar el go a la guerra o la realidad política actual. Ni en su
temporada inicial (2015-2016), ni en las que le siguieron 2017, ni en mis
visitas al espacio más reciente 2025. Considero hipotéticamente, que es
en particular la presencia de Alejo en Shibumi y la de Andrés Torres en
Fukuro la que ha determinado que surjan esas conversaciones en esos
espacios y siendo además líderes ambos de dichos espacios.
*
El go es llevado, por los jugadores activos, en un el ámbito de lo propio.
Eso es lo primero. Hay una serie de comprensiones que son a solas. Y
son en la intimidad. Y está el ámbito de lo externo. Los amigos de go. La
ACG. Las plataformas online.
Este es el tema de la soledad en el go (Felipe, Sampi, Gabriel, George,
Taty, Zach) en el sentido que el go es un camino que se recorre solo. Aún
si se juega con otros o si se toman clases, el practicante activo de go debe
recorrer su camino, hacer su trabajo, labrar su camino, principalmente
solo.
El go puede ser un espacio importante para uno mismo en esa dimensión
de lo íntimo, identitario, personal, más allá del interés genuino. En el go
se ponen en juego sensaciones reflexivas respecto a la propia persona, el
cuerpo, la salud, los sentimientos, el sentido de la existencia. El sentido
de la existencia no en el sentido de si dedicar la vida al go o no, ser
profesional, etc. Si no el tiempo que dedico para mi mismo, para mi
desarrollo (Taty, Zach).
El go nos hace reflexionar también, en ese ámbito de lo propio, íntimo,
personas, respecto al sufrimiento. Porque, para un practicante activo, el
go nos pone en situación de sufrimiento, el sentir que no se avanza a
pesar de grandes esfuerzos, el sentir que uno se está haciendo viejo y no
logra alcanzar un nivel o ya lo alcanzado se está desmoronando, que las
capacidades no son las mismas ni para jugar ni para aprender. El
esfuerzo por estudiar. El esfuerzo por mantenerse jugando. Por estar más
atento, por tener menos pereza, por saberse concentrar mejor.
Vale mencionar que para la primera generación de jugadores activos que
conocí en Bulevar era inclusive mal visto que a uno le enseñaran y
también por eso, ahora lo entiendo mientras escribo, que no se expresaba
ninguna disposición de parte de ellos a enseñar. Era como que si a uno le
dice si le enseñan ya es subestimarlo, ya es una falta de respeto. Se asume
que usted tiene la inteligencia y la disciplina para entender y estudiar.
Benjamin Teuber, en un texto de 2001, también comenta que cuando fue
a Tokio a estudiar esperaba que le enseñaran y se encontró con que la
indicación era juegue mucho partidas de calidad, aquí en el dojo y vaya a
su habitación a revisar y a resolver muchos tsumegos. Inseong Hwang,
en un stream reciente, también comentada que cuando estuvo en el
academia para yeongusaeng es decir para aspirantes a pro, nadie le
explicaba nada.
Pero inclusive con el esquema más amigable de diagnóstico que brinda
Inseong en su academia online, la gamificación y didácticas de Go Magic
o la pedagogía personalizada de Ikita, la persona que realmente desea
desarrollar su comprensión y nivel de go, requiere forjar su camino, jugar
sus partidas, resolver sus problemas, reflexionar sobre sus fallas,
reconocer sus afinidades y potenciales. Y en nuestro contexto, jugar sus
partidas implica hacer esfuerzos por buscarlas, porque no somos
muchos, y encontrar partidas presenciales de calidad no es algo fácil ni
de todos los días.
Las transiciones de lo íntimo a lo político en el go (Felipe m25, Alejo) nos
reflejan un distanciamiento del go íntimo y del desarrollo de la
compresión del propio go. Nuestro tiempo para el go es limitado.
Inclusive antes del desplazarse a lo político o administrativo del go,
como decaimiento del desarrollo del propio go, el ámbito de lo
competitivo puede ser en sí mismo un apartamiento de esas
comprensiones íntimas. Aunque pueden conjugarse también. Pero el go
competitivo distrae o puede distraer de un go más natural o real.
Para una persona que está en el camino de la comprensión profunda del
go, asistir a torneos puede ser la forma de encontrarse con partidas de
alto nivel, con personas que por fuera no admiten una partida mano a
mano (Felipe, m25 y ss, Alejo). Pero ya hay una desnaturalización en el
reloj y la competencia. Esto nos evoca también la trama de la novela de
Kawabata, El Maestro de go.
Durante la época de Bulevar coexistían y se enmarañaban también estas
dos lógicas o tendencias. La acg se había conformado para legitimar la
recepción de los patrocinios para los jugadores que fueran a representar
a Colombia en el World Amateur Championship o en la Copa Fujitsu.
Tiquetes, estadía, viáticos. Ví las finales allí de torneos para definir el
representante al WAGC. Mientras tanto otras personas, también
integrantes del espacio de Bulevar, se encontraban para conocer,
comprender, estudiar, pensar el go, sin intereses o aspiraciones
competitivas o económicas. Y existían y existen también personas en la
intersección de ambos intereses o lógicas. Pero si predomina la idea de
que a mayor competitividad mejor go colectivo (George m6).
En esa época de Bulevar no se hablaba tan literalmente de un rank, al
menos no en el contexto de ese interés natural, comprensivo,
independiente de los intereses competitivos. Existía una dinámica de
respeto y reconocimiento por victorias obtenidas ante otros
participantes del espacio. Iba a escribir amigos en vez de participantes,
pero no se trataba de una amistad e incluso había más tensiones, pulsos,
contraposiciones, pero dentro de un ambiente de reconocimiento y
respeto por la fuerza en el tablero. No mucho discurso teórico. Ni
revisiones. Jugar y volver a jugar. El estudio, si había estudio, era a solas.
Un jugador dan, no era un referente de una escala. Aunque si existieran
ya referentes de escala como Panda o KGS. Pero dan era más bien un
término de consistencia y respeto. Alguien que ya sabe jugar bien.
Alguien que podría ir a Japón. Alguien a quien a uno le estremecía
sentarse a jugar con él.
*
El avance de la comunidad y el avance de la asociación.
Un modo de entender el avance de la acg sería el número actual de
jugadores dan y de nuevos jugadores dan por año.
Pienso que la acg debiera poner mayor énfasis en la promoción de los
jugadores dan (Zach, Felipe 1’33)
Pero que sería el avance de la comunidad del go?
Las relaciones, el respeto, el reconocimiento, la cultura, la solidaridad.
Desde otras perspectivas, el avance de la comunidad se logra en que
muchas más personas conozcan el go, aunque no todas quieran
conocerlo a profundidad (George m12- m13)
Algo muy importante que ocurre en los torneos nacionales de la acg es el
encuentro de diferentes culturas del go en el tablero, pero también al
revisar las partidas, en los saludos de llegada, en los almuerzos, en la
cocina. Eso también hace que las propias culturas se diferencien y
reflexionen en sus diferencias y puedan distinguir y potenciar sus
propios procesos.
Recuerdo en este momento cuando en el reciente torneo kyu, Nicolás
Piernagorda estuvo repasando la partida del Maestro de Go, con el libro
en mano, en la mesa 1. Ver su dedicación y que estaba revisando un libro
que justamente estoy buscando en físico para volverlo a leer. Y eso
también trajo un temblar, me conmovió y a la vez que me invita a un go,
a esa pasión o disposición comprometida en la que estaba Nicolás en ese
momento, me realza mi búsqueda actual y el sentido de estar pensando
en ese libro en mis lecturas actuales.
La anécdota de la base (George m29) también es muy ejemplar en este
sentido. En cómo un jugador “extranjero” a un círculo de go, invita en su
visita a George a tratar un tema, que puede ser solo táctico pero que en
George implicó un nuevo lenguaje, y en términos de Barad algo que se
materializó (mattering) para George y que además comienza a importar
(matter), a tener significado. Acerca de un tema, pero más aún de una
perspectiva que no existía anteriormente para George ni para ese núcleo
de go, el club Haengma.
También es relevante en la comunidad las memorias. Y la
documentación de estas memorias. Ejemplo la revisión que hace George,
como organizador del Congreso Latinoamericano de Go 2026 en
Cartagena, del blog que dejó en internet Juan Carlos Pachón, como
organizador del Torneo Iberoamericano 2006 (George, m31). Con todas
las difracciones que ello implica. Pues ahora esos contenidos de Pachón
se re-leen, se re-entienden en otro espacio-tiempo. Es una materia que
sigue en diálogo y en enmarañamiento con las materias de la comunidad
en la actualidad.
Asociado a esto también está la cuestión de la no existencia de una
cultura del go en Bogotá, ni en Colombia, ni quizás aún en
Latinoamérica o Norteamérica. En el sentido que el Go si está en la
cultura de China, Corea o Japón. Como puede ser parte de nuestra
cultura, en Bogotá, escuchar la radio, los trancones, transmilenio, la
inseguridad, la impuntualidad, la ciclovía los domingos, las ciclorutas, el
fútbol, el ajiaco, el tamal, el café. Y quizás como juegos el tejo o el
parqués.
Creería en la comunidad hay en gestación varias culturas y habría que
definir más específicamente las condiciones de una cultura para hablar si
existe ya una cultura del go en la asociación. Probablemente no.
*
Acercamientos al go (George m11, Zach m6, Taty m7, Sampi)
Por interés de qué es.
Por cariño al go.
Por la comprensión del go.
Por la efectividad jugando go.
Por una red de personas que juegan go.
Por la competitividad frente a otras personas.
En red, también está el interés en la enseñanza
El cariño puede hacerse más profundo y convertirse en apreciación y
admiración
Dentro de los jugadores activos, que están más allá de un interés o
cariño, hay de todas formas jugadores que solo juegan por jugar. No
tienen un interés genuino (Taty, Sampi). Dentro de los jugadores activos
están las personas que juegan con diligencia y para desarrollarse ellas
mismas (Zach, m6)
Un jugador no puede alcanzar una fuerza alta, sin tener amor por el
juego y haberse dedicado con diligencia por un buen tiempo (Zach, m6).
En la comunidad coexisten distintos acercamientos al go.
El tema de las expresiones del go, ronda también mucho el tema de la
dedicación al go y cómo se usa este tiempo que se dedica al go en los
jugadores activos y en qué proporciones. Jugar partidas presenciales,
jugar partidas online, resolver tsumegos (cuáles, cómo), ver videos por
youtube (cuáles canales, cuáles temas), ver streams, ir a reuniones de go,
participar en torneos, ingresar a una escuela online, tener clases con un
profesor.
Una persona con interés genuino pregunta dónde se enseña el go y va y
está. Quiere tener un tablero y piedras. Quiere saber dónde más puede
jugar y llega. Tiene el interés genuino y activo de aprender go (Taty, m7).
Para algunas personas el go es un espacio de relacionamiento social, lo
cual puede ir acompañado de algún grado de interés genuino por
aprender, pero donde esa dimensión social, conocer personas,
relacionarse socialmente, estar en la red, ser reconocido, también es un
atractivo, y el go un medio para eso, no un fín en sí mismo. El factor
relevante y cierto es más bien mantenerse en contacto con las “personas
del go”.
(George m15) Se diferencia estudiar en función de la efectividad o de la
competitividad, a estudiar en función de la comprensión y la admiración.
Se da una expresión del go de tranquilidad y admiración por el
encuentro con una sabiduría del go, una sabiduría que se opone o al
menos afronta con efectividad al go joven, su afán, y la ideología de lo
analítico y las recetas o emulaciones de la ia (George m21)
Esta sabiduría también se relaciona a una serie de reflexiones sobre el
presente, estar en el presente, los estados de flow y la espontaneidad
(George 2, m4 y ss). Espontaneidad, que en mis términos, se ha cultivado.
Y que no consiste en recitar fórmulas (George, m5).
Se trata de la posibilidad de estar presente en el presente de la partida.
No seguir la teoría, sino más bien principios generales del juego, ya
interiorizados. La interiorización se asocia a jugar y revisar las partidas
para detectar los errores y no repetirlos. Y a resolver tsumegos (George,
m12)
Desprenderse del resultado. Suspender el diálogo interior activo.
Desprenderse del pensar en lo que hizo o no hizo. Lograr un mayor go
del momento (George, m7).
Jugar bien una partida no es un hecho solo de la partida, requiere
estudiar, hacer el trabajo, entrenar, comer bien, descansar. Depende de
un proceso que viene de los días anteriores, inclusive de los meses
anteriores (George, m16).
*
Bogotá se expresa también en las expresiones del go en Bogotá. Pero es
compleja esta referencia porque Bogotá es muy grande, amplia, plural
(Alejo, Gabriel, Felipe).
Su altura, que inclusive debe haber varios pisos térmicos en Bogotá
según las localidades o en una misma localidad.
No tenemos estaciones, pero tenemos temporada de vientos, temporada
de lluvias, heladas.
La urbanización y las distintas arquitecturas de Bogotá. La arquitectura
y el diseño de los lugares donde jugamos. Centros comerciales, Cafés,
Plazoleta Camilo, Piano 94, las casas, los parques.
*
Me gusta cuando Gabriel dijo que habló del go como quería hablar del
go.
Hay tantos discursos hegemónicos en el go, que puede volverse difícil
escuchar la propia voz, y los propios sentires y pensares, para también
cuestionarlos y desarrollarlos.
Este ejercicio es muy relevante en una pedagogía del go, o desde cierta
perspectiva de la pedagogía del go.
No solo ver su juego en el tablero sino escucharlo hablar acerca del go.
Y esto también para los estudiantes acerca de sus profes de go.
Creo que con mi libro Cultivar el go, mis estudiantes se hacen una idea
preliminar y suficiente de mi pensar sobre el go. Aunque la mayoría de
mis estudiantes no han leído el libro. Y además mi perspectiva del go
sigue en transiciones. Cultivar el go puede reflejar mi perspectiva hasta
2023.
El go evoluciona en y con cada practicante activo. El go está
evolucionando a través de nosotros (Gabriel 1’13).
Un ejemplo de esto es el trabajo de investigación realizado por el
profesor Esteban Restrepo, Enseñanza de la Triada del Espacio mediante el
Juego de Tablero Go, su trabajo de grado como Licenciado en Ciencias
Sociales, publicado este mes.
La evolución ocurre a cada momento, con cada partida online, cada libro
que se abre para leer un tsumego o una idea sobre el ataque y la defensa,
con cada piedra que ponemos en nuestras partidas. Cada caminata hacia
la plaza Camilo o hacia Libertad o hacia Piano 94. Cada vez que vemos
La Partida de Go, Pi El orden y el Caos, Una mente brillante o un episodio de
Hikaru No Go.
Veo tiritar la cortina de la ventana por el viento. Pasa el viento y a su
paso, hace tiritar la cortina. Aunque ella está sostenida por el riel y por la
reja. Tirita pero no se está agitando.
Al fondo, a través de la ventana veo una helecho moviéndose por el
viento. Los sostiene el suelo, la matera, su rizoma.
Y siento en mi brazo y mi mejilla cierto frío por el viento.
El profe personalizado de go tranca la intensidad, el deseo, la voluntad
de go del estudiante, mediado por un conocerse, por un diálogo (Gabriel,
m 1’07)
*
Los gokes sostienen las piedras. El tablero recibe y sostiene las piedras y
el juego.
*
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interrogantes. Puedes escribirme a:
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George, Alejo, Taty, Zach, Felipe, Gabriel, Sampi
Gracias por su confianza en esta idea y su presencia en nuestros
diálogos.